miércoles, 9 de noviembre de 2016

naturaleza diversidad de especies



Biodiversidad y desarrollo sostenible.
El término biodiversidad lo comenzó a utilizar el biólogo norteamericano Edward Wilson en 1988 para denominar la riqueza biológica de una determinada zona del planeta




Según las últimas estimaciones científicas, el número de especies vegetales y animales distintos podría estar comprendido entre los 5 y los 30 millones, aunque tan sólo hay 1.400.000 clases de seres vivos identificados o de los que se cuenta hoy con algún tipo de descripción. Se barajan también cálculos de que cada año desaparecen de la Tierra unas 17.500 especies de animales y plantas, muchas de ellas -se especula con que quizá más del 50%- sin que lleguen siquiera a ser conocidas por el ser humano



Nuestro país es uno de los países europeos más diversos en flora y fauna gracias a las condiciones especiales de su orografía, extensión y situación geográfica, con un número total de especies de flora y fauna entre 55.000 y 60.000, cuenta con el potencial más alto de riqueza ecológica de toda Europa occidental. Se calcula que existen 8.000 especies de plantas superiores, 100 de mamíferos, 460 de aves, 43 de reptiles, 22 de anfibios, 40.000 de insectos y 5.000 de mariposas. Pero como ocurre en el resto del mundo, el ecosistema de muchas zonas sobrevive bajo serias amenazas





Dos claros indicadores de esta riqueza singular lo constituyen las plantas vasculares y los vertebrados.
Las plantas vasculares existentes en España alcanzan las 8.000 especies (más del 80% de las existentes en la UE y el 59% de las existentes en el continente europeo), de las que 1.500 son endemismos.
Además, casi la mitad de los endemismos europeos son españoles.



Las especies de fauna presentes en España superan el 50% de las presentes en Europa.
Sin embargo el estado de conservación de muchas de estas especies no resulta en general satisfactorio, y son bastantes las especies significativas que se encuentran en alguna situación de amenaza.






Igualmente, la casi totalidad de la superficie de la Unión Europea ha sido de una manera u otra manipulada por el hombre, por lo que en ocasiones se han creado nuevos ecosistemas denominados seminaturales cuyo valor ambiental está vinculado a la interacción entre el hábitat y la explotación de los recursos naturales.
Es relativamente fácil romper con este equilibrio por causas diversas:
incendios forestales, intensificación de la agricultura, cambios en el uso del suelo, aumento de las infraestructuras del país con la consiguiente fragmentación de hábitats, desertificación, contaminación del medio o la introducción de especies exóticas que invaden el área natural de distribución de las especies autóctonas









No hay comentarios:

Publicar un comentario